Si coloca un anuncio en la televisión, en una revista o en una valla publicitaria, tiene un control limitado sobre quién ve el anuncio. Por supuesto, puede medir ciertos datos demográficos, incluidos los lectores típicos de la revista o los datos demográficos de un determinado vecindario, pero sigue siendo en gran medida una oportunidad en la oscuridad.

El marketing digital, por otro lado, le permite identificar y dirigirse a una audiencia muy específica, y enviar a esa audiencia mensajes de marketing personalizados y de alta conversión.

Por ejemplo, puede aprovechar las funciones de orientación de las redes sociales para mostrar anuncios de redes sociales a una determinada audiencia en función de variables como la edad, el sexo, la ubicación, los intereses, las redes o los comportamientos. Alternativamente, puede usar estrategias de PPC o SEO para mostrar anuncios a los usuarios que han mostrado interés en su producto o servicio, o que han buscado palabras clave específicas que se relacionan con su industria.

En última instancia, el marketing digital le permite realizar la investigación necesaria para identificar su personaje comprador y le permite perfeccionar su estrategia de marketing a lo largo del tiempo para asegurarse de que está llegando a los clientes potenciales con más probabilidades de comprar. Lo mejor de todo es que el marketing digital lo ayuda a comercializar subgrupos dentro de su público objetivo más amplio. Si vende varios productos o servicios a diferentes compradores, esto es especialmente útil.